Desde 2002, Aumi Guerra no se pierde ni los Juegos Centroamericanos (5) ni desde 2003 los Juegos Panamericanos (4). La cita de Lima, 2019 será su quinto compromiso continental para los que se toma el reto con cierta calma, como la de una veterana que ya conoce el ritmo competitivo de cualquier escenario.

Y pensar que cuando comenzó a jugar el boliche “era muy mala”, reconoce, al punto que “nunca” pensó que se convertiría en una atleta de alto rendimiento y mucho menos que sería bicampeona mundial.

Con la calma que da el tiempo, Aumi se despoja de la pesada carga que provoca el formarse expectativas o que las mismas se tejan sobre ella.

“Para mí las expectativas son un error”, advierte. “Yo tengo expectativas sólo sobre mí misma y el esfuerzo que yo pueda realizar. Estoy responsablemente con todas las herramientas que están a mi disposición para hacer mi mejor papel en Lima”.

Esas herramientas, con toda claridad, distan de las mismas que pueden tener sus principales países contendores para los Juegos Panamericanos de Lima (julio 26/agosto 11), como Estados Unidos, Canadá, Colombia, Guatemala, Aruba, entre otros.

En Lima se topará contra varias jugadoras profesionales, conocidas por ella. Sus rivales también tienen bien presente quién es Aumi, la bicampeona mundial que ganó la Copa QubicaAMF en 2010 y 2011 y que viene con una presea de plata en la anterior versión de los Panamericanos, disputados en Toronto.

Sacar garras ha sido su costumbre para la jugadora que lleva 20 años en la selección nacional. Y eso es lo que le toca en Lima.

El formato de los Juegos Panamericanos, explica, es clasificatorio: “No tienes que quedar primero, clasifican a la final los últimos cuatro y ahí que sea lo que Dios quiera, después que te clasificaste estás en podio. Y yo lo que quiero es podio. A mí no me importa de qué color”.

El equipo dominicano lo conformarán Guerra y Astrid Valiente, en femenino, que serán dirigidas por el canadiense Craig Woodhouse y en masculino José Estrada y Rolando Antonio Sebelén, dirigidos por el venezolano Anleto Monachelli.

FUENTE